Ayer conseguí otra hazaña que marcará un antes y un después

Comprendo que haya gente que desee que no se sepa nada de mí, que permanezca en el olvido, que desaparezca, incluso que la patee; y es normal, hay mucha envidia y más cuando vas logrando hazaña tras hazaña, proeza tras proeza y marcando hito tras hito en la Historia Contemporánea. Pero la vida es como es, siempre hay alguien que tiene que hacer hombradas, machadas que marcan un antes y un después, un «y parecía bobo»,y mira por dónde ese «y parecía bobo» soy yo. Sí, yo.

El primero hito que logré, que yo recuerde, fue escribir un artículo sin respirar tras un intenso entrenamiento en plan inspiración / expiración para que se me ensancharan los pulmones, y ya no me acuerdo bien pero que los botones de unas diez camisas rompí cuando inspiraba… bien a gusto, lo cual fue un gasto familiar ya que no conseguí patrocinio, y mira que no hay ancianitos con la botellita esa de oxígeno por la calle, pero bueno, que le vas a hacer.

La más conocida

Otra hazaña, esta ya más conocida, fue la de pelar un huevo cocido con cuchillo y tenedor, de dificultad 10, que oficialmente el asunto está en los tribunales sobre si debe o no formar parte de la Macrohistoria porque parece que las pruebas que presenté no son muy consistentes, ya sabes como son los jueces de pejigueros.

Y otra, realmente una intentona, fue demostrar que si por unas escaleras mecánicas que suben, tú bajas a la misma velocidad, entonces estás siempre en el mismo lugar y por tanto has parado el tiempo y eres inmortal.

Dicen que esto no puede ser y que el intento que hice fue fallido porque en las tres horas que estuve en la escalera, en mi cara alguien apreció unas ojeras, y aunque alegué que esas ojeras no eran por el transcurso del tiempo, sino porque ese día había dormido mal… pues ni caso. Da lo mismo, demostraré mi teoría.

Sobre las 3 de la tarde

Y ayer, ayer, nuevamente volvía a hacer una gesta, una heroicidad que está al alcance de muy pocos, hasta diría incluso que de gente sobrenatural, de los elegidos, para entendernos. Como digo, ayer, a eso de las tres de la tarde, a la hora de la siesta, estaba yo recostado en el sofá hacia un lado, quedándome sopas, cuando de repente por la posición en la que estaba (no porque estuviera triste) una lagrimilla se salió de la cuenca de un ojo y comenzó a deslizarse poco a poco por la cara.

Yo sé, vamos yo y toda Europa, que cuando eso sucede se produce un cosquilleo que todo el mundo que lo siente lo que hace es frotarse la cara, con lo que sea, pero frotarse, porque sentir cómo la lágrima se desliza por la piel es una mezcla difícil de explicar, entre ansiedad y placer, dolor y gusto. Pues bien, cuando la lagrimilla iba ya casi por la mitad de mi cara, la dejé que siguiera su camino.

No fue fácil, no te creas, hubo momentos que a punto estuve de pedir en casa que me ataran las manos porque el cosquilleo era imposible de soportar, pero me contuve, me dominé y me concentré hasta que bajó y bajó por el cuello y se evaporó.

¡¡¡¡ Dios, que éxtasis, qué satisfacción !!!! Entonces, en el silencio del salón (que era donde estaba) mi mujer la sioux me miró y me dijo: «¿Duermes?». Y joé, me entró así como una minidepre, oye, un marrón, un mal rollo… porque si hago una proeza y en casa no se enteran… va a formar ahora parte de los libros de Historia…  bo, la verdad que así en este plan no da ganas de hacer nada.

Publicado en amor, articulo, Casarse, Comunicación, profesiones, Sioux | Etiquetado , , , , , , , , , | Deja un comentario

Un método casero, pero que muy casero para saber si estás moreno

Para saber si estás moreno o morena hay un método que es más antiguo que ir a buscar los niños al cole, que debe datar bien a gusto de la época del Neandertal, aunque en vez de que el chaval aprendiera mates, tal y como las conocemos hoy, lo que aprendía la bestiecilla parda esa eran mates de matar animales con los dientes, a bocados, con las manos, y como optativas desangrarlos, descuartizarlos, despellejarlos; y ya para las niñas neandertalesas… lavarlo, aderezarlo y cocinarlo, que ahí creo que si no empezó el machismo, cerca estaba el asunto.

Pues ya entonces, entre tanta escabechina bestial y salvaje, existía un método infalible para saber si estabas tirando a mulato porque… ¿tú sabes cuándo estás como ennegrecido, como tiznado; o sea, moreno?, ¿tú sabes cuándo después de rozar las quemaduras de segundo grado realmente puedes decirte a ti mismo: «Sí, estoy moreno»?.

Porque alguien te lo comenta… no; porque alguien te toca y gritas de dolor… no; porque cuando vas de noche a un pub te ves como el azabache… menos, eso es un truco visual de las luces fluorescentes; porque… tampoco, entonces…

Vamos a ver, habrá tíos tan cerebrales que en dudando (endeudados también) de si están o no morenos se harán un análisis cutáneo, el médico le explicará unos parámetros y le dirá más o menos que «al tener un porcentaje mayor de melanina que hace un mes, esto explica que el color de su piel se haya mutado y… ». No lo niego… bueno sí, lo niego, porque a saber si el médico está imputado por no ser médico, que ya no me extrañaría nada.

Así que vayamos al método ancestral, al que se ha transmitido de generación en generación, siglo tras siglo, civilización tras civilización y que, además, es sencillo, simple, simplísimo, como yo.

Y este método, este sistema cuasiaborigen, incluso atávico, se desarrolla cuando después de haber estado expuesto al sol pues 30 o 348.724 días, vas a un espacio de poco más de cuatro metros cuadrados; un sitio íntimo, único, donde más que nunca tú eres tú: el cuarto de baño.

Allí, con la misma cara de idiota de siempre (porque una cosa es el verano y otra es que eres como eres) te miras al espejo, ladeas el cuello hacia atrás, lo giras un poco hacia abajo, no mucho, y entonces… entonces llega el momento clave. Te bajas el pantaloncillo, el calzoncillo o el bañador, según como estés, te miras lo que puedes mirar de nalgamen y… ¡¡¡¡ la marca !!!!. ¡¡¡¡ Síííí, tíoooooo, la marcaaaaa !!!!.

Una marca que es como una frontera, un linde espacio-temporal que delimita un antes y un después, que separa la blanquecina y lechosa dermis del invierno de la nueva y morenucha del verano. Y entonces, si la ves, si ves esa marca de forma bien definida, nítida y precisa, ni lo dudes: ni examen médico ni leches, ni luces de pub ni opiniones ni comentarios; si la ves, si realmente la ves… estás moreno.

Luego, eso sí, ya hay quien tras el hallazgo se pasa el resto del verano diciendo a diestro y siniestro… «mira mi marca, mira mi marca, mira mi marca»; pero eso ya es, como te diría, gente como brusca, tosca, burda, primitiva, como… sí eso, tirando a neandertal.

 

Publicado en amor, Animales, mar, Salud, vacaciones, viajar | Etiquetado , , , , , , , , , , | Deja un comentario

El agujero de la capa de ozono es genial para hacer amigos en la playa

No hay como eso del agujero de la capa de ozono para ir a la playa y hacer amigos y amigas; y es que desde que apareció el boquete ese hay unas relaciones más que entrañables y afectivas en mirando el mar soñé.

Antes, pongamos hace 25 años, ibas a la playa tal cual, te daba el sol y, como las serpientes, te caía la piel y salía otra, y si esa otra se te caía… pues otra y otra y así pues cuatro o cinco veces durante el verano. ¿Algún problema? Ninguno.

Pues fue que un científico se pusiera a mirar el cielo y ¡¡¡hala!!!, encontró un agujerito, y como somos así, basta que mirara uno para que todo dios se pusiera a ver la estratosfera y ya en vez de un agujerito, pero pequeñito él, lo que encontraron fue un agujerazo del carajo (disculpa el taco, pero como agujerazo y carajo rimaban…) Y desde que lo encontraron, esto de ir a la playa ya es diferente, para estos tipos que lo analizan todo una preocupación, pero para el resto una motivación, tiene su aquél, un algo distinto que ya hacía falta.

agu2 Como te decía, antes te echabas un liquidillo, que debería ser protección 0,000000025 y al agua; pero poco a poco, la protección fue aumentando y ahora ya hay quien se pone el 50, que cuando te toca restregárselo a uno/a te da ganas de coger un rodillo o una paleta de esas de albañil y a saco paco y a lo que salga, con tal de que le dejes algo de piel…

Mira, yo he visto niños que menos mal que se pasan la vida correteando de un lado a otro y no para, porque si solo anduvieran y lo hicieran despacito serían como zombis, van de un blanco los chavales… pero de un blanco que yo no sé mucho de esto pero la protección 1.500 la rozan.

Y esto de embadurnar a alguien como si le echaras cemento, que bien a gusto media hora te lleva, vamos que si te lleva, si no es más, pues por una parte es bueno porque con tanto manoseo no solo se han dado casos de enamoramiento instantáneo, que es normal, sino de quien se ha casado ya en la playa, como te lo digo, y otros le han cogido tanto gusto al asunto ese de la argamasa que han empezado FP II con una ilusión…

Yo cuando se acerca el verano, sobre abril o mayo, más o menos, la palabra «Nivea» es que me absorbe, me descentra. Y ya en junio, decir mi familia «vamos a la playa» y que a mí se me aparezca mentalmente la cajita de Nivea, esa azul…

En casa dicen que exagero, que me paso tres pueblos y que es una manía mía; pero para mí que este año desde junio me han crecido las manos. No las he medido porque me da un no sé qué y porque a ver con qué sujeto la cinta métrica si me la mido yo solo (seguimos hablando de la mano), pero que tienen un tamaño ya de Nivea, digo Nivea… de la NBA. Otra vez, ¿ves?, es que no hay quien me quite esa palabra de la cabeza, oye.

 

Publicado en amor, articulo, Comunicación, economía, mujeres, Niños, Salud, Sexo | Etiquetado , , , , , , , , , , , | 4 comentarios

Un descubrimiento casero que cambiará tu vida

Hay cosas que han cambiado el mundo. Por ejemplo Fleming. Va el tío, estudia que te estudia y nada, pero un día… un día de casualidad porque se fue de vacaciones, a la vuelta (o ala delta, da lo mismo) donde estaban unas bacterias tercas como burras encontró unos hongos que se las comían a bocados y descubre la penicilina. Flipante. Pues yo he descubierto también de casualidad algo que no sé si revolucionará el mundo, pero lo que es mi vida, que ya de por sí iba rebotando…

Y ahora te preguntarás, no sin razón: ¿Qué habrá descubierto el gilipollas este del Guisande?, ¿a ver qué se le ocurrió ahora a este petardo de tío? Pues no insultes, que a lo mejor a partir de hoy tu mundo va a ser diferente y terminas pidiendo disculpas so mamón.

Te cuento. Estaba yo tomando un bocata y trabajando (vamos, como Fleming) y de repente que alguien me llama a casa, bajo a la calle, hablo con un amigo media hora, se lía la historia y una hora… dos… y cuando vuelvo para escribir un articulo hago como siempre: me siento frente al ordenador para trabajar (como Fleming) y cuando tecleo las primeras letras, veo a mi izquierda el bocata de chori que había dejado y… ¿tú sabes el airecillo caliente ese que sale por los laterales del ordenata?, ¿te das cuenta? Pues mira, el aire le pegaba directamente al bocata y estaba de calentito y blandito… y al probarlo… estaba de bueno…

Y esto me ha abierto las puertas a lo que es y será la Cocina 2.0 porque ¿cómo estarán, por ejemplo, unas lentejas al baño de Windows? ¿o unas morcillitas de Burgos a ritmo de Word?, ¿o unos pescaítos fritos redorados al aire Messenger, por ejemplo?

Desde que he descubierto esta nueva cocina del futuro me he ahorrado una pasta en el microondas y ahora ya casi no recaliente nada ahí ni no tengo que andar con la bobada esa de que si a 20 grados, que si a 30 o 40, que si 2 minutos, 3 o 36.

Pongo las viandas pegadas al ordenador, las voy tocando suavemente y cuando veo que están en su punto… cañita y pa dentro; vamos, igualito que cuando estás enfermo: inyección de penicilina y pa dentro, como Fleming.

Publicado en articulo, economía, Educación, gastronomía, Salud | Etiquetado , , , , , , , , , , | 14 comentarios

«¡¡¡¡ Pero por qué me tratas de usteddddd !!!!»

Si yo entiendo que creces, cómo no lo voy a entender… claro que lo entiendo, como entiendo que cada día eres menos joven aunque aún recuerdes todavía cuando metías un gol en el colegio o cuando te enamoraste a saber de quien que te parece que fue ayer… lo entiendo; pero una cosa es esa y otra que sitio adonde vayas te lo recuerden tratándote de usted.

Voy a Radio Voz a grabar las entrevistas que semanalmente se emiten sobre las 11 horas los viernes, e Ismael, un chaval de prácticas que esta de técnico, me dice: «Póngase aquí, que esta más cómodo», y no le pego dos ostias al Ismael porque me denuncia, que si me dejaran lo meto en la mesa de mezclas y solo saca de ella la cabeza como si fuera un botón más de los miles que hay allí.

Voy por la calle, se acerca una niña, me pone un bote y me dice: «Señor, me da algo, es que es para una campaña contra el colesterol»; y tal cual suelto un euro me da ganas de meter una cuchara por las venas, sacar a paladas como los heladeros el colesterol, que debe ser como grasilla, y ponerla en el suelo y que la chicuela se esnafre o patine hasta Vietnam del Norte o del Sur y no volverla a ver.

Y así todos los días y en todas las situaciones. Vas a un bar…  «¿el señor desea algo?», sales del bar…  «que le vaya bien»; te quedas en la puerta del bar porque llueve, hace frío ¡¡¡¡¡ o porque te da la gana joé !!!!!!, que no vas a estar todo el día andando o está prohibido pararse ahora en la puerta… pues entonces el camarero… «es que hoy le hace un día… ». «¿Un día?» piensas, «¿un día…?,  llevo así con el “usted” como cinco años y me tenéis todos frito, totalmente frito, desesperado, exasperado», «¿Un día?», lo bemoles, un día…

Y claro; ponte tú a decirle a Ismael de RadioVoz, a la niña del colesterol o al camarero que en lo único que llevas pensando en todo el día, y son las ocho de la tarde, es en por qué la mantequilla siempre es amarilla, que por qué no hay mantequilla de colores con lo bonita que quedaría en las tostadas.

¡¡Hala!!! díselo tú so listo; a ver qué piensa la niña, a ver si piensa si estás tronado, se asusta, llama a su hermano el cachas y te calza dos porque cree que le has hecho algo; o díselo al Ismael,  a ver si electrocuta con el cableado; o al del bar, a ver si cierra la puerta con cuatro candados y llama a los GEOS mientras tú piensas que la mantequilla bien podría estar en un envase siempre a la  misma temperatura y no que cuando la saques de la nevera tengas casi que cortarla con sierra eléctrica.

Anda, listín, díselo tú, díselo tú… pues no, te callas y aceptas el usted aunque por dentro pienses: «Los mato, los mato … vamos que si los mato, ¡¡¡¡ es que los matoooooooo !!!!».

Publicado en articulo, Comunicación, economía, Educación, escribir, Niños, profesiones | Etiquetado , , , , , , , , , , , , | 12 comentarios

«Chapuza Real 2», en los mejores cines (no tolerada)

 

leti

De verdad que en Hollywood hacen películas porque no deben conocer donde está España porque si lo supieran… si lo supieran no necesitarían buscar exteriores, ni pagar extras ni efectos especiales, aquí lo tienen todo, pero absolutamente todo para grabar Chapuza Real II.

Un filme con Juan Carlos en el papel de «Yo soy rey», Sofía en el de «Hasta el moño»; Felipe en el de «El preparao»; Letizia en el de «La telediario»; Urdangarín en el de «El deme algo» y Cristina en el papel estelar de «La no me acuerdo». Y como artistas invitados, todo el Parlamento en el de «La banda del buen vivir».

El rey que no es rey pero quiere ser rey y es rey

Y es que no hace falta ni ser guionista para esta infinitometraje, solo ver lo que está pasando, tomar unos apuntillos de y grabar; eso sí, para grabar hay para dar y tomar. Y todo puede empezar (aprovechando que hay un mes de fútbol con el Mundial para ver si así nadie se entera) por un país donde un rey abdica, que entonces porque abdica ya no es rey, pero que quiere seguir siendo rey y termina siendo rey sin ser rey; un rey que por la cara, la caradura, obviamente, aceptó un megayate de varios miles de millones y un palacete para ir a veranear a Baleares en detrimento de la promoción de otras zonas del país; y un rey, apenado, pero mucho, por el paro juvenil, y que de la noche a la mañana se va a cazar elefantes que hablan alemán y son rubios. Una especie protegida, creo

Un futuro rey que es un flipe

Y para unir las diferentes escenas de Chapuza Real II… un príncipe que está tan preparado, pero tanto el tío, que para decir 10 líneas en público tiene que leerlas, con un carisma que la última vez que expresó su espontaneidad fue cuando lloró porque le echaron en la cabeza agua en la pila bautismal, y una princesa que nadie sabe lo que hace, que nadie conoce sus actividades excepto ir agarrada del brazo de su marido como si fuera un llavero, sacar dinero del cajero, irse de vez en cuando a tomar copas de noche con los colegas y que odia los protocolos. Vamos, que a la niña Letizia le quedan dos telediarios cuando un día sí y otro también tenga que asistir a recepciones y demás saraos. Es lo que hay y no se puede pedir más.

 El independentismo, banda sonora

Y en medio de todas estas secuencias con banda sonora de independentismo (que esto más que un `país parece un campamento del que todo Dios se quiere largar) un Parlamento en plan trilero, que lo mismo saca de un día para otro un decreto para que el que no es rey siga siendo rey, o que de tapadillo y a toda leche, nombre al nuevo rey que tampoco tendría que ser el rey porque si hombres y mujeres son iguales ante la ley quien tendría que ser la cabeza visible sería una reina que se llama Elena, pero esto no lo deben saber las feministas, no dicen nada o están atareadas en hacer pancartas con punto de cruz. A saber.

El yerno intocable y la hija muda

Y cuando parece que no hay más para hacer un giro inesperado a la peli… pues lo hay. Para darle a la cinta cinematográfica un aire internacional y optar a algún premio… los Alpes. Y allí, un yerno que mientras el resto de los españoles que tienen que ir a un juicio están acojonados para cuando los llame el juez, este menda lleva como dos años disfrutando de la vida, esquiando y con casa en Suiza pagada por a los que presuntamente robó; y su mujer, la Cris, que sigue sin saber nada, (excepto cobrar a final de mes) que sigue viviendo en un lapsus mental permanente porque no se acuerda de nada mientras decora la casa suiza con lo que también presuntamente se apropió. Y el juez Castro… que estudie el caso mientras.

Los ladrones que nadie detiene

Y para rematar el guión de la peli y elevar la tensión del espectador, un país repleto de imputados y con parte de la ciudadanía que quiere una República, cuando esto no hay cristo que lo arregle, ni Monarquía ni República, hasta que esta banda de ladrones sea juzgada y sentenciada; pero esto es probable que ocurra en la próxima temporada cinematográfica con el filme De Chapuza Real 2 a Democracia 0.0 y todo empiece de nuevo. Falta hace.

Botín y los juguetes

Y en medio de toda esta trama, como secuencias secundarias, para darle un tinte de emoción y misterio, los que manejan todo el tinglado en la sombra, los poderes económicos como Botín, que se compra un scalextric, pero de verdad (la escudería Ferrari) y todos los domingos aparece en la tele, gordito, calvo y vestidito de rojo como caperucita idem mientras se dedica a lo único que sabe hacer: Prestar dinero y cobrar por cualquier medio por lo prestado. Apasionante profesión.

Habitantes desesperados

Y ya para ambientar todas las escenas y que no se vean planos vacíos, sin movimiento, y como gran final de la cinta (broche de oro no puede haber porque igual alguno de estos lo mangan): la población. Una población perseguida a la que no hacen caso por muchas protestas que haga, ciudadanos que sufren depresiones o suicidan porque les quitan la casa, jóvenes emigrando, niños que se marean en los colegios porque están mal alimentados, familias durmiendo en la calle y hombres y mujeres que van todos los días a centros de beneficencia o acuden a los mercados para recoger restos de comida y tener algo que llevarse a la boca. De verdad, Hollywood… es que ni puta idea donde está España, y a este paso… nosotros tampoco. Así estamos.

Publicado en articulo, economía, Educación, escribir, Periodismo | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , | 19 comentarios

Luis Moya presentará “a ras” de suelo el libro «En tu línea»

No siempre uno escribe un libro En tu línea (ver vídeo), en este caso con extraordinarias fotografías de Antonio Amboade, y no siempre uno tiene como presentador a Luis Moya, dos veces campeón del mundo de rallies; pero por si fuera poco, tampoco uno tiene siempre la suerte de dar con un tipo tan excepcional y simpático como Luis, que al proponerle que los presentáramos a ras de suelo se entusiasmó con la idea.

Y así, este jueves 12 de junio, a las 20h, en el Obelisco (A Coruña) allí estaremos los tres, Luis Moya, Antonio Amboade y yo sentados en el suelo pero sobre una “sorpresa”. Además de esta “sorpresa”, pues hablaré de cómo surgió la idea de este proyecto ya hecho realidad, recitaré algunos de los poemas desenfadados que vienen en el volumen, y Antonio Amboade comentará cómo hizo más de 1.500 fotos y recorrió cerca de mil kilómetros para escoger diferentes escenarios para las instantáneas, que suman 40.

Y es que el libro, de la editorial Cumio, trata sobre las líneas de las carreteras, que si las vemos de otra forma, desde otra perspectiva, tienen vida propia. Así, la que está en un cambio de rasante y que parece acabar en el vacío es La suicida, la que es iluminada de noche por los faros de los coches y los reflectantes laterales de las vallas protectoras es La Vip, la que desaparece cuando repentinamente hay obras es Houdini, y la que discurre por parajes recónditos es Miedosa, y así hasta más de 20 interpretaciones

Resumiendo, que os espero este jueves 12 de junio, a las 20h, en el Obelisco (A Coruña), y eso de… «es que tenía que hacer…. » no cuela, que ya es mi séptimo libro y nunca estás. ;)

 

Publicado en articulo, Comunicación, Educación, Periodismo | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios