La tristeza del Covid solo lo arregla Georgie Dann

GEORGIE

No le deis más vueltas, la única solución a esta situación veraniega entre tristeza y toques depres es que vuelva Georgie Dann, que aunque tiene ochenta años para una canción del verano le queda más que fuerzas. Si vuelve Georgie Dann prometo bailar todos los días el chundachunda que nos meta en el cerebro, pero no una vez, no, desde que me levante hasta que me acueste aunque tenga que ir a saltos por el pasillo como si fuera un grillo.

Mira; yo porque no soy el presidente del Parlamento Europeo, que si lo fuera me voy directo a la casa de Georgie y le digo que esto es más que una situación de emergencia comunitaria, que regresa a los escenarios y bailamos todos el tema que se le ocurra o que esta pandemia no hay dios que la arregle. Que esto no lo soluciona ni mil virólogos ni siete mil Fernandos Simón y menos Salvador Illa, el ministro filósofo, lo ideal para dirigir Sanidad.

Un buen chundachunda, pero de los buenos, de esos que no te deja pensar, que te tiene medio mareado, alelado, como grogui, inconsciente, como anestesiado es lo que necesitamos precisamente ahora.

Que sí que, antes de esta nueva normalidad, cuando Dann sacaba la canción del verano te acordabas de la familia de D. Georgie… cierto; que en ocasiones parecía que la canción te perseguía aunque te escondieses bajo la cama… también; que hubo momentos que a punto estuviste por denunciar a la comisión de fiestas porque eran las tres de la mañana y, según Georgie Dan, «el negro no puede…», correcto

Que llegaba a un punto en el que a finales de agosto no tenías ya muy claro si eras español o de Senegal porque el negro se te metía en todas partes del cuerpo, incluso en la dermis y la epidermis, y para mí (aunque mi familia dice que no, que son cosas mías) yo hasta como que se me ponía el pelo rizado y me encontraba más moreno… también. Y que a veces estabas solo y de repente cantabas «el negro no puede, el negro no puede» y a la vez te decías medio flipando, « ¡qué diablos hago yo cantando el negro no puede…!», en efecto.

Y que hubo momento que no ya sabías si era un negro o una tribu porque cambiabas de dial y allí también estaba el negro… pues también. Pero ahora no es el momento de echar leña al fuego; ahora más que nunca necesitamos de forma imperiosa a George Dann y  su chundachunda descerebrante y… ¡hombre!, si de paso nos dice que era lo que no podía el negro… pues que matamos dos pájaros de un tiro.  ¡Ay!, si fuera el presidente del Parlamento Europeo…

Acerca de manuelguisande

Periodista, escritor, conferenciante y desarrollador de proyectos creativos
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11 respuestas a La tristeza del Covid solo lo arregla Georgie Dann

  1. Amalia Osorio dijo:

    😄😄🖤

  2. René dijo:

    Hola Manuel, pues tema ya tendría ya porque con la mascarilla, la mascarilla… O con el Covi este que tiene nombre de perro, ya da para canturrear.
    Un saludo amigo.

  3. Que raro,rarrro,rrarrrisimo…..xuraria que enviei un comentario, Manuel.

  4. Reblogueó esto en O SITIO DO MEU RECREOy comentado:
    https://www.musica.com/letras.asp?letra=805497
    Pois si Manuel, Georgi Dann ė un Mestre da canciøn do verán ,ainda que moitos reneguen de èl.
    Como curiosidade,sempre preguntareime se leva perruca e en realidade è calvo…….tanto pelo nejro non è normal¿Non cres?

  5. Naf dijo:

    Pues sí, que vuelva Georgie Dann.
    Jajajajajajja
    Al final se le echa de menos

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