De toldos, afilalápices y otras cosas

Y para mí que un toldo era… ¡ay!, la ignorancia, lo que no sepa Esteban Raposo…

Debe de ser porque a mí no me importa esperar, ya que cuando lo haces es cuando estás contigo mismo, con tus cosas, y no te preocupa nada del mundo; es más, el mundo funciona perfectamente sin ti y esa sensación es maravillosa. Pues como digo, cuando espero, me fijo en cosas muy curiosas.

Por ejemplo, las cajitas de cerillas o de tabaco. ¿Quién diablos hizo esa perfección para que presionando una parte y otra, pero una presión suave y no a lo bestia, ambas encajen perfectamente, se cierre y no se desparramen los tropecientos fósforos?, ¿cuántas prueba hizo el crack para llegar a la conclusión que la presión era esa y no otra, y que lo mismo se cierran y abren en un clima frío como el norteño que en uno caluroso como el sur y la cajita de marras no se escaralla?.

Y los afilalápices… ¿qué me dices de los sacapuntas?, con un orificio para que entre el lápiz, que eso es fácil; ¿pero la inclinación de la cuchilla?, ¿qué me dices de la inclinación de ese filamento, del ángulo preciso, justo y no otro para que rebane el palitroque y sirva para utilizarlo otras mil o cuatro mil veces?

Y las papeleras, esas de plástico… ¿¡¡¡pero tú las has tocado!!!, ¡¡¡las has tocadooooo Dios míoooooo!!!!?, ¿has visto qué suavidad tienen, y los bordes perfectamente tratados haciendo curva para que no te cortes si rozas con ellos al echar cualquier cosa?.

¿Quiénes, quiénes fueron esos fenómenos anónimos que se pasaron días y noches para conseguir semejante hazaña, semejante proezas que han cambiado nuestras vidas?, ¿quiénes fueron lo que se pasaron días o meses, si no años, tratando de encajar la cajita, o suavizar el bordecito de las papeleriñas dejándose las pestañas y un par de divorcios?

Esta actividad surgió en mí hace mucho tiempo, mucho, ni yo había nacido; cuando los periodistas íbamos al Gabinete de Prensa de la Policía Nacional de A Coruña a que nos dieran información de los sucesos de la jornada. Pues un día que llegué como media hora antes me encontré con la limpiadora y, entonces, por eso de decir algo, le comenté: «Mucha suciedad ¿no?». Y la mujer, bayeta en mano, escoba y recogedor, me contestó con un muy gallego «depende».

Entonces, se paró frente a mí y me explicó que no es lo mismo el polvo de los despachos, que cae por lo general en suspensión; que el de los pasillos, que la gente trae la suciedad en los zapatos y el personal la va pisando durante el día «y ya no le digo  si hay una puerta que da a la calle…, que eso ya es…».

Ese día nació en mí una auténtica pasión por la sencillez (estupidez también vale) que fui alimentando año tras años hasta el punto que midiendo 1,80 y no llegando a los 70 kilos, estoy convencido que de tanto alimentar esa estupidez es lo único que tengo gordo.

Pues hace unos días, por esas causas misteriosas que tiene la vida terminé en la empresa Toldos Gómez, en Arzúa (Galicia). Para mí los toldos, si te soy sincero, los de las cafeterías y poco más, porque los de las playas, y sobre todo en las galaicas, con una temperatura del agua de entre -23  y -27 grados, hipotermia arriba hipotermia abajo, pues no sé si los hay, aunque hay quien dice que sí. Ni idea.

Bien, pues tela con los toldos de marras; allí en la fábrica, el gerente, Esteban Raposo Gómez, un tipo más que sonriente y campechano, nos dio un repaso… pero un repaso fino y… bueno bueno lo que es un toldo. ¿Y cómo es un toldo? Pues los hay muy delgaditos que cubren edificios en obras y que tienen miles de agujeritos para que no se produzca el efecto vela; los hay más gruesos que no los mueve ni borrascas la borrasca Asunción ni Magdalena la del Campo; unos son de poliéster, otros ignífugos, otros de… y colores… como para hacer una pasarela de moda, y las formas… Yo te lo juro que de toldos no sabía nada, pero nada de nada, pero ahora… ahora lo sé toldo, digo todo.

Acerca de manuelguisande

Periodista, escritor, conferenciante y desarrollador de proyectos creativos
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2 respuestas a De toldos, afilalápices y otras cosas

  1. Mundo dijo:

    Hermoso reportaje.
    Un fuerte abrazo de tu fan.

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