Los escolares de primaria… nunca cambiarán

Hay cosas que no cambian, pero para nada, y ya pueden pasar siglo y siglos que estoy convencido que siempre será igual, y si me apuras hasta de cuando Aristóteles era niño. Hace unos días, por eso de que a veces te llaman, me invitaron a un colegio para que los estudiantes de primaria (8 y 9 años) conocieran un escritor porque, por lo visto, hay quien cree que las letras en los cuentos aparecen así como así.

Ya ves tú, como en La Coruña no hay zoo, pues me invitaron no para que me leyeran, no, para que me conocieran, para que sepan que existimos y que si quieren puede tocarme e incluso echarme cacahuetes, total ya…

Pues entré en la clase y a los cinco minutos, cuando iba a hacer en el encerado un dibujo para explicar cómo se puede potenciar la imaginación, al no encontrar el borrador… un griterío oye… en plan «¡¡¡lo borro yo!!!, ¡¡¡lo borro yo!!!, ¡¡¡lo borro yo!!!».

No te exagero, pero de los veinte alumnos que eran, seis ya estaban levantados, se inclinaba hacia adelante en sus pupitres con la mano alzada, y mira, de eso de conocer a un escritor… nada de nada, pero de borrar y darle lustre al encerado… una afición, unas ganas…

Y cuando dije que podían copiar el dibujo… arredios para qué lo dije; un problemón el asunto… «y se puede con lápiz…  y con boli rojo… y con azul… es que solo tengo verde… y con pinturas… y en papel cuadriculado… y en el de rayas… y…». Dios la de sitios y formas que hay para copiar un condenado dibujo, te lo juro que nunca tal imaginé

Y tras poner orden… uno que levanta la mano y que si puede ir al cuarto de baño; como que soy yo internista o urólogo para decirle que no; pues no sé qué tienen los cuartos de baños de los colegios que se fueron cinco.

Y cuando ya estaba terminando… pues no se me ocurre otra cosa que decir que dónde está el profesor para que viniera, que me tenía que ir; joé que ganas de jugar al pilla pilla con el docente… como otros cinco que se levantaron y me dijeron que lo iban a buscar, que hasta pensé que si iban cinco a ver si realmente iban a buscarlo o  a asesinarlo, que yo creo que con que fuera uno… pero allá se fueron tres y cuando llegó el maestro y vi que estaba vivo, a punto estuve de abrazarlo, pero me contuve.

Y eso sí, no sé que manía tiene estos niños, que los de los autógrafos les mola… así que estampé mi firma en todo lo que te puedas imaginar; pero no sólo papeles o en carpetas… sino en brazos, piernas, frentes, barrigas… y fíjate si estos chavales te influyen y te retrotraen a cuando eras niño, que justo, pero justo cuando me iba a ir miré hacia atrás, vi el encerado y por poco me sale: «¡¡¡lo borro yo!!!, ¡¡¡lo borro yo!!!, ¡¡¡lo borro yoooo!!!».

Esta entrada fue publicada en articulo, Educación, Niños, Profesores y etiquetada , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

14 respuestas a Los escolares de primaria… nunca cambiarán

  1. ¡Pura energía! Imagínate bregar con ellos en el día a día… ¡¡¡Un monumento para los profesores!!!

  2. jose angel mendez dijo:

    pasar una hora con 20 de 9 a10 años jamas una estatua para los maestros es poco saludos manuel esas escuelas son muy peligrosas y tu salistes vivo como todo un heroe jaja pd voy a publicar una foto de tu lindo pueblo la consegui en internet

  3. Librodependiente dijo:

    Ya te digo…,en esas edades lo mejor de todo ,( y por eso ya no había peleas ya era la guerra directamente), era lo de apuntar en la pizarra al que hable mientras se iba el profesor, ..según las rayas falta de orden. Buaaaaa que nunca me dejaron tioo.
    Y quedarse a barrer, que era como si te tocara una especie de premio…..y eso que había que hacer el recorrido de llegada a casa en mitad de tiempo, porque tu padre te lo prohibe., que sino arma un pitostio, aunque razón tenía( ahorarse un empeado).Boicoteando..
    Joer….nos dan un pico y una pala y vamos más contentos a la mina que para que.

  4. René dijo:

    Pues igualico igualico que cuando éramos nosotros, es que veo el aula donde te metiste y me parece ver al profe Don Minervo, al listillo de Sapientín Empollinez y a Sabihóndez, a Peloto Chivátez, incluso me parece reconocer al mismísimo José Escobar.
    Un saludo.

  5. Ajajjajaajjajaaj, sólo imaginarte me da la risa, jajajajajaj, pero la risa buena, la sana, la… ¡la risa!

    (a mí también me encantaba y me encanta borrar la pizarra).

  6. Manuel dijo:

    Hola Manuel ya me leí tu libro me gusto mucho TE FELICITO

  7. Pingback: Les écoliers, c’est toujours pareil | Marguerite effleure les mots

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s