Yo quiero ser hippie

¿Tú sabes lo que realmente me gustaría, que estaba yo estos días dándole vueltas entre proyecto y proyecto que ando currando?, pues a mí me gustaría ser conocido, muy conocido, conocidísimo; pero no por eso del ego o porque la gente me admirara… ¡¡¡qué va!!! A mí me encantaría ser conocido para vivir a lo hippie, sin dinero y en plan trueque, sin el rollo ese de preocuparse de llevar una cartera con tarjetas o que te las has dejado en casa y que no las encuentras y que… vamos que me gustaría ser conocido porque soy un… pon tú el adjetivo, que seguro que aciertas, pero si dices vago, quijote, bohemio… estás cerca de carallo.

Pues eso, yo sería feliz, pero completamente feliz, si salgo de casa, voy a un bar (y como era conocido, muy conocido) pues desayuno, y a cambio pues al dueño le cuento cuatro o cinco anécdotas o, si tiene gente y quiere entretener a la clientela… pues un monólogo, dos, tres, los que quiera, será por rajar… bo

Y tras desayunar y ya en la calle, mirar al cielo y al ver estas nubes gallegas, decir: «Mira neniño, que aguante esto tu padre, que me voy a Málaga, que mucho marisco y paisaje pero a ver si me da algo de sol, que me estoy quedando mustio».

Y tal cual lo digo, hago autostop para que me lleven al aeropuerto y a los tres minutos uno que para y… «¡¡Hola Guisande!!!» y mientras vamos al aeródromo le cuento una historia curiosa, y al coger el avión, al capitán le explico que tengo una faceta poco conocida, y es que toco la guitarra, no muy bien, pero para entretener al pasaje hasta Málaga…

Y dale que te dale a la guitarra durante una hora y…¡¡¡en Málaga!!!, aunque en vez de marisco coma mortadela, ¡¡¡pero en Málaga, tío!!!, que total en Galicia el marisco tampoco lo probamos… Y a primera hora de la tarde, pues entro en un hotel y oigo: «¡¡Vaya Guisande!!, ¿y tú por aquí?», «pues ná, que vengo a echarme una siesta». Y tras planchar la oreja, a los hijos de los clientes les explico cómo se escribe un cuento infantil, y si son mayorcitos… pues hacemos una obra de teatro y me quedo un mes por la carótida entre ensayos y representaciones.

Y así, pues así toda la vida, dar y recibir; claro que a lo mejor entro en un sitio adonde no llegó la radio, ni la tv, ni los periódicos, no me conocen de nada pero de nada de nada y más que dar… recibo, pero recibo bien y de dos en dos y es la de dios.

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20 respuestas a Yo quiero ser hippie

  1. Pues puestos a soñar….ten cuidado con lo que sueñas, porque los cuentos muchas veces se hacen realidad, aunque si te digo la verdad, este sueño me ha gustado: dar y recibir, creo que a eso lo llaman intercambio . Pues no es mala idea en tiempos de crisis….Saludos.

  2. Teresa Martínez Carpente dijo:

    Pues nada Guisande, las cualidades ya las tienes, un poco de arte, quizás ensayar con unas naranjas, un poco de malabares,…y el resto…, ya sabes, el jabón ni tocarlo, a dejarte unas buenas rastas, maqueas el micra con unas florecillas ¡¡¡y a predicar paz y amor!!!..
    La María la tienes en la farmacia de uso terapéutico, saco de dormir y a dormir a la playa (el agua ni tocarla, solo para verla que es muy espiritual), y para buscarte la vida a agudizar el morro o el ingenio, siempre respetando a la Madre Naturaleza…yo de tí me animaría., aunque fuera practicando un poco de esa filosofía. Un abrazo.

    • Hola Teresa: Es que yo… soy un hippie un poco especial;a cambio de un cuento… dormir en hotel; a cambio de un monólogo… una comida, a cambio de un poema…. una siesta; a cambio de una conferencia…. un viaje; a cambio de una viñeta… vamos una vidorra 😉

  3. Maese Bit dijo:

    Creo que hay muchos tópicos falsos acerca de lo que es ser hippie. Aquí en España durante la época de Franco se fomentó la idea de que consistía simplemente en fumar porros y participar en orgías. Además se confunde frecuentemente a los hippies con los rastafaris.

    Ser hippie es un poco como el comunismo utópico, pero en versión 2.0. Los hippies formaban comunas y trabajaban para salir adelante creando su propia economía.

    Un conocido ex-hippie fue Steve Jobs que participó en una de las más importantes comunas que existió en EEUU, dedicada a sembrar y recolectar manzanas. Por eso mismo, cuando dejó de ser hippie, eligió como logo de su empresa una manzana.

    Al parecer, el negocio de las manzanas empezó a ir “demasiado bien” y se olvidaron de que eran hippies. Es lo que suele suceder con el “comunismo utópico”, es una solución sólo para unos pocos y con el tiempo se pasan al capitalismo.

    Otra comuna importante estaba en Alemania y se dedicaban a la artesanía, pero no se si sigue existiendo, pues el terreno en el que estaban fue cedido por la fuerzas aéreas alemanas en los años 60, y a finales del siglo pasado el gobierno decidió vender esos terrenos.

    • Hola Maese: Muchas gracias por tu comentario. No sabía eso de la mazana… es curioso el asunto. Esta bien eso de: “Ser hippie es un poco como el comunismo utópico, pero en versión 2.0” es simpático ;). Entonces yo sería, si me hago hippie, de la forma que explico, como un juglar 2.0 😉 más o menos ¿no?. Un abrazo y bienvenido a lo que suelo decir siempre mi-tu-nuestro-blog.

  4. Ja ja, un hippie que quiere dormir en un hotel y de paso que el botones te traiga la maria a cambio de una caladita del porro, Dar y recibir. Pero que super cachondo eres Jisandeeeeeeeeee. Un besico te doy porque me has hecho reir

    • Hola Orosia: Hombre, reconozco que soy un hippie un tanto especial ;), pero tampoco pido un hotel de 4 estrellas… 😉 oye que ya no estoy para dormir al pairo, así, en una playa y una manta 😉 Un beso

  5. Tu lo que quieres es ser un Borbón!!

    Pues mira que la semana pasada me pasó algo parecido: vamos a almorzar a un restaurante-pizzeria, saludo a la camarera, hablamos un pelín con los dueños, les dejo mi tarjeta (de visita), les pido una factura, seguimos charlando, ji ji, ja ja, dejo unos eurillos de propina. La camarera, muy atenta, que si nos ha gustado, si ha estado todo bien, me sigue hasta la puerta (a esto, mi homónimo de 5 años que empieza a hacer de las suyas y la madre que lo lleva para que lo vayan metiendo en el coche y abrochando su silla), me despido y me doy media vuelta, ya para marcharme. En eso, la camarera que me llama con una vocecita muy extraña. Vuelvo la cara y me la encuentro roja. No “colorá”: Roja. Y yo que empiezo a preocuparme: “Le habré gustado?” “tendré la bragueta abierta?”…y perdido en este mar de “y si…?”, la oigo musitar: “Es que no me ha pagado”. “yo hasta les invitaba, pero es que son los únicos clientes que han venido hoy, los dueños le han visto, y como vean que no hay caja, me van a decir que estoy robando”. Y yo pensando “pero la bragueta está bien abrochada, no?” “y para esto me he implantado el pelo? Ni una insinuacioncita ni ná”. Me eché a reir por lo absurdo de la situación, y la chiquilla recuperó su color normal al tiempo que me acompañaba en la carcajada. No me escapé sin pagar, pero casi…

    • Hola Javier: Hombre un Borbón… ;), pero un poco cara… no lo niego; aunqe un monólogo a cambio de un café…es barato. Lo más más caro es lo de ir a Málaga tocando la guitarra, que son cosas suaves; pero un mes en un hotel a cambio de una obra de teatro…. está tirao de precio “¡¡¡ Toque el género señora, toque to, recién llegado de Arabia, toque toqueeeeee!!!. ¡¡¡¡¡¡¡Ahí no señoraaaaaaaaa!!!!!” Pues también me sucedió a mi algo igual hace una semanas, pero claro, me había levanto a las 7 y al pagar el café… se me olvidó, pero es que a esas horas no soy Guisande, puedo ser Núñez, Urrutuvizcaya, Palandi…. lo que sea menos Guisande; Un abrazo gran Javier y saludo a ese peque y cuídalo, además de comprarle los cuentos de Rodribico 😉

  6. Sandra dijo:

    Me has hecho sonreir, asi que muchas gracias! Fue una manera muy bonita de empezar el día. Por cierto, te vote, espero que ganes! Un saludo.

  7. René dijo:

    Pero hombre Guisande, porque te crees que lo de los hippies ya no se lleva… Que lo que se presumía una vidorra libre y descansada se vio que tenían que trabajar el campo si querían comer, y eso de descansado no tiene ni un pelín, que se lo pregunten a los agricultores… También se llevaba mucho lo de compartir espacios para que fuera barato, pero no tenías sitio ni para dormir.
    Mira Guisande que lo de vivir sin pegar golpe y viajar de gorra sí que está inventado, pero no son los hippies, se les llama políticos, banqueros y cosas similares.
    Un saludo.

  8. Lo veo bien, tu claro lo tienes muy fácil, pero (siempre ha de haber un pero!) ¿y los que no tenemos na que ofrecer?

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