¿El Gordo?, la «casita» de Ikea

Ni décimo, ni quinto, ni undécimo, ni niños de San Ildefonso, ni pedrea, ni reintegro, ni bombo, ni bomba. La mayor lotería en estos tiempos de crisis en que los puestos de trabajo penden de un hilo es que te contrate Ikea; sí, los suecos esos de los tornillos.

¿Y cómo lo haces?. Pues vas con tu familia al dueño de Ikea y le explicas que sí, que muchos objetos, que muchos muebles y mucha teoría pero que lo importante es la práctica, la práxis, que el cliente vea que lo que se vende sirve para algo, que tiene una aplicación, y que tú (que además te vas ahorrar un pastón) estás dispuesto a demostrarlo.

¿Y cómo puedes demostrar que es práctico lo que comercializa Ikea, ese sitio que como ya comenté en un artículo es como un laboratorio en que entras como un ratón y no puedes volver hacia atrás y tienes que buscar la salida como si estuvieras deseando encontrar el queso?

Pues muy sencillo, en esas casas/stand que miden 25 metros cuadrados que tienen de exposición y en las que cabe de todo; pues eso, que te metan a tí, a tu esposa e hijos para vivir en ellas. Y así, cuando pase algún comprador, entre en la casa/stand, os vea y te diga: «¡Ah!, perdone, que están ustedes viendo… », le explicas: «No, no, ¡¡¡ qué va señora !!!, nosotros vivimos aquí desde hace cuatro años y somos felices, pero superfelices porque esta casa es comodísima».

Y entonces gritas: «¡¡¡ Maruja !!!, que hay aquí unos señores que quieren ver la casa, anda ¡¡¡ deja la cebolla y explícales cómo vivimos !!!». Y llega Maruja, que cuando llega es que llega, los saluda y les dice: «Pasen, pasen… ». Y tras contarles que nació en Almuñecar, que tenía unos tíos en Segovia y un pariente almirante en Almería (que Maruja cuando empieza…. es que empieza) continúa: «Pues nosotros somos cuatro de familia y les puedo asegurar que hay espacio para todo».

Y pasada la primera sorpresa de los potenciales compradores, Maruja, que huele un poco a cebolla, pero que también eso le da un punto hogareño a la mansión, añade: «Ponga aquí la sillita del bebé, que hay un espacio justo para ello, y tome asiento, que esto lo desdoblamos por aquí, por allá, hacia acá, hacia arriba, ahora hacia abajo y un poco a la izquierda y… ya ve, de un sillón hemos hecho dos tresillos para 40.000 personas. Venga, póngansen cómodos, su mujer aquí y los niños pueden jugar en el encerado que está pegado a la pared o con la Wii tirando al techo o… si es que hay sitio pató, pató, se lo digo yo que vivía de alquiler y desde que estoy aquí…. es que estos suecos… madre de Dios, estos suecos… se las saben todas, se-las-sa-ben-to-das».

Y así, medio flipando, los compradores averiguan que una casa de 25 metros da mucho de sí; que hay espacio pató; que la mesa, la silla, los muebles, la lámpara, la vasos, los lápices, la alfombra, los tenedores, los cuchillos… todo, todo es plegable, desmontable, desatornillable, descapotable y que casi te puedes llevar la casa en una maleta. Y descubren, además de que la casa es una maravilla, pero una auténtica maravilla, todo medidito, que la familia esa que contrataron para la casita/stand tuvo una suerte… porque estaban en el paro y, ni alquiler ni hipotecas, ni… vamos que fue como si les tocara la lotería, el Gordo y que… eso sí, que todo tiene su aquél, que el olor a cebolla de la casa, el olor ese no hay dios que lo quite.

¡¡¡ FELIZ NAVIDAD !!!

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21 respuestas a ¿El Gordo?, la «casita» de Ikea

  1. titaju dijo:

    Quita, quita, con lo poco que me gusta ikea, y para ir ahora que huele a cebolla…

  2. titaju dijo:

    Feliz Navidad también a ti. Ojito con los renos en la aldea, no vaya a ser que los confundan con las vacas.

    • Manuel Guisande dijo:

      Hola Titajú: Aquí en la aldea ni te enteras que es Navidad, es genial, la verdad. Llego a A Coruña y veo tal movida consumista que, como estáis ahí no os dais cuenta, pero es alucinante. Un besazo

  3. PMM dijo:

    ¡Feliz Navidad, Guisande! Pues nada, yo con la pedrea me conformo, así que dejo lo de Ikea para otro año.

    • Manuel Guisande dijo:

      Hola PMM: Igualmente, Feliz Navidad. No me digas, que vives en una casita de Ikea y en Ikea y… feliz como una perdiz, que además eso de pedrea suena a pedrada. Un beso

  4. Feliz Navidad Guisande, llevo unas entradas sin poner nada pero no dejo de leerte que lo sepas.

    Por cierto a mi este año me ha tocado el doble del año pasado en la lotería, osea “nada de nada” en fin otro año será

  5. sole dijo:

    Pues yo Manuel va a ser que no… que me quedo sin pedrea y sin Ikea… estoy en el pueblo… y la verdad … no te creas, aquí no hay por el momento demasiado ambientillo Navideño y consumista casi que no… te lo digo por las quejas de los comerciantes… que notan la famosa “crisis”… y ” marujear” depende del momento… a veces es divertido conversar si la cebolla hace llorar o como decoró el espacio del salón menganita , con lo pequeño que era…
    Y … ya te dije, que no me disgusta ” ikear”, pero de vez en cuando, que todo cansa…
    Disfruta de la aldea … el fuego de la chimenea con tú super- familia.

  6. titaju dijo:

    Por cierto y que no te lo dije: i¡¡¡¡Feliz Navidad también a ti!!!!!
    Y como le dije el otro día a no se quién en un arranque de luminosidad cerebral: ¡feliz cumpleaños! ¿Se puede estar más despistada?

    • Manuel Guisande dijo:

      Hola Titatjú: Pues haces bien, ya de felicitar… pues las Navidades , el Santo, el cumpleaños, tu próxomo hijo… buena idea. Un beso

  7. Miguel Buján dijo:

    ¿Alguien podrá creerme si confieso no haber cruzado jamás de los jamases alguna de tantas fronteras Ikea? En mi apartamento, los espacios muertos, los llenamos de flores o de dudas o tropiezos, y siempre, siempre, mucho humo de tobacco. Los muebles me los llevé de miniherencia, y son apenas los justos y necesarios, con muchos más años que yo y sobre todo muchos menos tiempos muertos. Siempre fui un patoso y nunca me atrevo a montar muebles prefabricados; mis razones tengo. A saber: solo no soy manco cuando mantengo mis manos quietas y escondidas, a buen recaudo. Más allá de cualquier llave inglesa, lo dicho, lo mío no tiene vuelta de tuerca.

    Y leer a Henry James te quita las ganas, insensatísimas, de enfrentarte a esa estantería que más que mueble bien podría ser un puzzle.

    P.d.: Manuel Guisande, por fin, esta Nochebuena, pudimos coincidir don Hectortilla y yo aunque fuese para beber(me) yo un café y beber(se) él una cerveza. Si aciertas (sin preguntas) la marca de ésta última te regalo la estantería.

    P.p.d.: Y si, yo soy de los que no felicitan las navidades. Cuestión de esgrima.

  8. Miguel Buján dijo:

    Euurr…huuummm…bueno, venga, va. Que no se diga…¡Feliz Vanidad!

  9. Checho dijo:

    Vaya tirria le tienes a Ikea,si algún día cuando vaya a tu casa te veo algún mueble de allí, te lo recordaré, piensa que es el paraíso del pobre (yo tengo varias cosas de allí)
    Felices fiestas

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