Esos hipermegacentros comerciales

No sé si a ti te pasa lo mismo, puede ser, pero yo cuando voy a un hipermegacentrocomercial la verdad que me quedo asombrado porque pasar de estar con 11 personas, que son los habitantes de mi aldea, a unas 1.500 o 2.000 que son las que en ese momento están en las macroinstalaciones no es fácil de asimilar.

Yo porque no sé dibujar, pero si supiera, con unas pinceladas retrataría en un segundo a mis queridos vecinos. A Maruja con un pañuelo en la cabeza que parece un tuareg, y sobre él un gorro de tela con la publicidad de Ferramentas Mayoral SL; a Enrique con gorro o boina, según el día; a Virtudes con su mandilón a cuadros quitando malas hierbas; a Manolo con su barba y su gorra roja y a Gelito, medio calvo, con seis dientes arriba, cinco abajo y también con gorro pero de la competencia: Ferramentas Mandín SL. Y por el medio, tela por el medio; por el medio la sioux, con sus 1,75 metros de altura, rubia y de ojos azules que cuando se pone una gorra americana parece la quarterback de los San Francisco 49er (forineibers) pero en vez de repartir juego repartiendo conversación.

Y en tanto todo esto sucede, pues yo flipando, mirando para unos y para otros y pensando que los unos son la Vieja Europa y la forineibers es el Nuevo Mundo que descubrió Colón; pero eso sí, sin que se me note, disimulando, como si no pasara y todo fuera normal, que hasta me da ganas de ponerme un gorro que ponga Membrillos Martínez SA para no desentonar. Dios, para atarnos, para atarnos que estamos.

Pues como decía, que si supiera dibujar, con unos trazos clavaría a mis 11 vecinos; pero vas a un macrocentro de estos y te lo juro que yo me quedo pasmado porque es imposible plasmar la variedad de seres humanos que hay. Hay tanta y tanta gente y tan distinta… alta, baja, delgada, gorda, delgada- baja, baja-gorda, gorda-alta… unos con unas orejas inmensas, otros casi sin orejas, unos con unas narices que no veas, otros casi sin ellas y hasta parece que la mujer le va sosteniendo las gafas… ¿Y calvos?, oye ¿hay muchos calvos verdad o es impresión mía?.

Pero además también he apreciado que estos hipermegacentros la gente que atiende los locales no es muy simpática ¿verdad?. Yo hace unos días estaba paspando en uno de ellos, haciendo nada (que es precioso y os lo recomiendo) cuando me acerqué a una pequeña heladería que más bien parecía una nevera portátil.

Total que allí estaba viendo los tipos de helados que ofrecían, que yo me había quedado como el más moderno en el de Tutti-Frutti, y según estaba leyendo: «requesón, pistacho, coco, miel… » oigo con un tono como que no: «¿Sabe ya lo que quiereee… » Y alzo la vista y me encuentro a una chica con una tarrina en la mano y en la otro un artilugio de metal, como un sombrerito, que me mira como diciendo: «No me diga que no lo sabe aún que se la estampo en la cara».

Y como tal cual lo sentía ( «a ver quien es más borde», me dije), para desesperarla abro la chaqueta, remiro en un bolsillo y saco las gafas lentamente (ya había cinco personas en la cola, pero vamos a mí como si la llega a Sevilla) y le digo con esa cara de bobo de cuatro ojos en plan de no entender nada: «¿Si?», «que si quiere algoooo», responde porque responde y porque era respondona. Claro, uno no lo dice pero lo piensa: «No hombre, no quiero nada; si desde que nací mi mayor entretenimiento siempre ha sido ver helados, no sabe usted lo feliz que soy desde pequeño viendo helados a través de una cristalera… ».

Y entonces contesto que quería una tarrina con coco, pistacho y reque… y antes que dijera requesón escucho: «¡¡¡¡¡ No !!!!!!, no puede ser, solamente dos sabores». Y entonces cavilas: «Mire, ese ¡¡¡¡¡no !!!!! tan rotundo, qué le sale… ¿porque es usted así, que nació así de positiva en la vida o es que se han juntado en California o Michigan la plana mayor de la multinacional a la que pertenece esta maqueta de heladería para en una reunión de alto nivel y secreta establecer que nunca, pero que nunca jamás de los jamases tres sabores, ¡¡¡ que dos y solamente dos !!!?». Y te vas con la tarrina, con dos sabores y un aroma. El pistacho y el requesón… los sabores; y el aroma… el aroma como que a esa chica le han comido el coco.

EL TIRALÍNEAS, UN BLOG MAGNÍFICO

Es sin lugar a dudas uno de los mejores blogs de España en todo lo relacionado con la arquitectura, muy sencillo y atractivo. Es la bitácora El tiralíneas, de mi amigo y compañero Javier Armesto, que se ha independizado de La Voz. Pasa y léelo, seguro que te encantará y aprenderás mucho.

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36 respuestas a Esos hipermegacentros comerciales

  1. Javier Armesto dijo:

    Guisande, me has dado antojo de un helado, me voy a la nevera que esa sí que me da lo que quiero y no me responde. Un abrazo

  2. Mary Blanco dijo:

    Cuando uno va a estos sitios, tiene que tener en cuenta, el microclima, y la fauna propia del lugar, para no llevarse sustos, digo. Bueno, es broma soy consciente de que hay personas que disfrutan pasando allí el día, soy consciente, pero no lo entiendo!! Me quedo con el ultramarinos que tengo aquí abajo. Hay lo mismo que en un centro comercial( desde cuchillos de Albacete hasta patatas de Xinzo o zapatillas de andar por casa) pero en menos metros cuadrados, y cuando entro por la puerta, la señora Blanca, me pregunta cómo me va el día, y eso no tiene precio.;)

    • Manuel Guisande dijo:

      Hola Mary Blanco: Buen bueno, vas a comparar la señora Blanca, Aurora o Lucía con estos hipermercados, y lo que sabes de lo que pasa alrededor. Un lujo ir a una tiendecilla de esas. Un beso

  3. titaju dijo:

    Y eso que no has entrado en esas maravillosas superficies del gallego más gallego de todos los gallegos. Vamos, que yo creo que a las chicas de Zara les dan un plus por bordes.
    Tanto es así, que ya no entro a comprar ni por equivocación, desde la última que me soplaron can cara de perdonavidas:
    – ¿Una cuarentay seisssssssssss? ¡Qué va! Te puedo conseguir una cuarenta y cuatro, y eso haciéndote un favoooooor” .
    Que atenderme es su trabajo, el favor se lo hago yo por ir a comprar… cosa que ya no hago, claro.

  4. chelo dijo:

    Hasta no hace mucho en la Italiana estaba Aurorita y cuando me veia ya me preparaba el de chocolate y nata de toda la vida, a no ser que yo desde la puerta dijera ¡Hoy quiero limon!

    • Manuel Guisande dijo:

      Hola Chelo: sino hay como lo de siempre, que además el dinero queda en casa, mientras que esas grandes superficies se lo llevan todo para afuera, y nosotros llenando sus cuentas bancarias y arruinando a los empresarios de aquí. Tela con esta filosofía

    • beatriz dijo:

      ¡Ay, que de recuerdos has despertado, amiga Chelo!. LA ITALIANA. Así, con mayúsculas, eso era una heladeria. Hoy es distinto. Ya no conozco a las/os dependientes. Es mas impersonal. Ha perdido su aquel. Pero sigo siendo fiel a mi costumbre. Un paseo por la marina sin helado de LA ITALIANA, no es un buen paseo.
      Un saludo.

      • Manuel Guisande dijo:

        Hola Beatriz. Pues tienes razón, un paseo sin un heladito… claro que con el tiempo que tenemos también pudo ampliar el negocio a chocolate con churros. Un beso

      • beatriz dijo:

        Pero si tienen chocolate caliente, con helado de avellana y nata montada. Eso es un mulato y esta requetebuenisimo. Lo recomiendo. Y cuando hacía mucho frio recuerdo que tomaba yo unos cucuruchos de nata montada que… mmmmmmmmmmmmmmm. Paro que me se me sublevan los jugos gastricos.
        Mi grupo de amigas y yo eramos tan habituales, tan de casa, que una tarde de domingo tras dos domingos sin acudir a nuestra inevitable cita en la heladería (la culpa la tuvo la varicela que pillaron mis amigas) nos preguntaron si habiamos estado de vacaciones o qué.
        Un saludo.

      • Manuel Guisande dijo:

        Hola Beatriz: es que no hay como estos pequeños lugares, como las heladerías de antaño, que son más humanos y la gente te habla y te comenta. Los hiper… insufribles. Un beso

  5. Sole- 50solesmas dijo:

    Buena y soleada tarde…
    cuando entro en un lugar de esos que llamas ” hipermegacentro”, tienes que utilizar la imaginación y pensar que está en una peli de Spilg… o de lo que quieras menos la realidad… porque tan pronto ves uno de eso de seguridad que te adelanta en los artilugios motos-patinetes… electronicos.., para ser más vagos todavía… o empezar a sorter por dónde empiezas la ” conquista” de encontrar la tienda o grandes almacenes que están por todo el complejo… porque complejos son de caray¡¡¡… a ver, yo no tengo problemas de orientación… pero si te digo la verdad… me axifian, me atontan… me dejan la piel seca… y no sé si es que porque son edificios cerrados… hay gente trabajando que mejor era que se dedicasen a tomar el sol, porque no están preparados para recibir a nadie¡¡¡… la culpa es de los que vamos… porque no hay mejor cosa que comprar en una tienda, con atención personalizada o no, pero tranquilamente, sin ” acosos”, dónde estás como en casa… pasearte por las calles, respirando aire ( mientras dure¡)… los escaparates como obras de arte … los niños más tranquilos que en los centros cerrados… vemos el mundo real… y la ciudad… en mi caso… Betanzos… y unos a otros nos ayudamos… y hacemos que al menos unos pocos no pierdan la esperanza que estos ” bichos” solo sirven para ciertas ocasiones. un salu…ito…

    • Manuel Guisande dijo:

      Hola Sole. Personalmente me parece imposible estár más de media hora en uno de esoso cnetro comerciales, es que hasta me da miedo ver a tanta gente. Realmente no puedo. Un beso

  6. Sonia Drusila dijo:

    Es simple, si querés cuatro gustos te pides dos helados con dos gustos permitidos cada uno, los comés como puedas, el negocio es el negocio y está muy bien pensado, de tontos ellos nada.
    Ah , y en los hipersuperextramercados nunca encontrás lo q fuiste a buscar.

    • Manuel Guisande dijo:

      Hola Sonia: Visto así si quieres unos de mil sabores… te compra el negocio y ya está. Un beso

      • Sonia Drusila dijo:

        mmmmm, pensandolo bien creo q estoy de acuerdo con la chica de los helados, la combinación q elegiste es un poco asquete, algo así como esas cosas raras q cocina Ferrá, hizo bien en no vendértelos

      • Manuel Guisande dijo:

        Hola Sonia: pero los tres sabores no iban mezclados, podían ir distruibidos en la tarrina, pero solo fueron dos. Un beso

  7. Javier dijo:

    Querido Guisande: Quiero advertirte de no existen los calvos, simplemente somos donantes de cabello.
    Saludos.

  8. Javier Armesto dijo:

    Gracias por el enlace, Guisande. Pero hombre, “magnífico” me suena a Alejandro Magno o al emperador Augusto… ¡A ver si se me van a subir las ínfulas!
    Un abrazo

    • Manuel Guisande dijo:

      Hola Javier: eso de las ínfulas suena a enfermedad, a una herida sangrante, algo estomacal. Por ejemplo “pobre, murió de una ínfula”. Pues sí tu blog es magnífico, ni lo dudes, muy pero que muy bueno. Y lo recomiendo a todo los de este blog, que sé que no se arrepentirás de cuando lo lean. Un abrazo y nada de gracias, buen amigo

  9. Miguel Buján dijo:

    Yo, que fui reponedor, me agallinaba todas las mañanas de siete a dos entre latas de aceitunas y taladros de a 20 euros. Recuerdo que e népocas vacacionales el bazar y el restaurante se llenaban hasta los topes de familias que se pasaban el día comiendo papas fritas y hamburguesas y compraban, sin control, todo cuanto estuviera marcado con un “oferta tres por dos”. Jamás fui más feliz. Automatizado como estaba yo en aquellos momentos, rodeadísimo de zombies yendo y viniendo de uno a otro lado del bazar. Siempre terminaban por preguntar dónde estaban los televisores última generación o la zapatería, a lo cual les indicaba el primer pasillo o rincón que se me viniese a la cabeza, sin acertar ni una sola de las veces ni pro asomo. Eso sí, como soy un tipo con suerte, en una ocasión el que me preguntó era un controlador de la empresa, para verificar cómo se comportaban los currantes, preguntándome por un artículo de ferretería sobre el que casualmente había fijado la vista al pasar al lado segundos antes. Con mi respuesta y acierto conseguí que me nombraran empleado del mes, y de premio conseguí un vale de compra por valor de 150 euros y una foto enorme, colosal, donde se me veía recibiendo el cheque de manos del jefe del centro y el tal controlador, y que durante un mes presidía los lugares más visibles del bazar. Con los 150 euros me compré un libro (sorprendentemente) de Alejandra Pizarnik, dos pares de calcetos, una cazadora con forro interior color naranja y un cd triple de The Dubliners. Con los 70 céntimos que sobraron eché mano de un paquete de chicles mentolados.
    Cuando terminé mi contrato me llevé de los servicios varios rollos de papel higiénico.

    Hubiese canjeado el cheque muy gustosamente a cambio de una mamada de la jefa de personal, pero oir el Danny boy con calcetines nuevos me resultó, si no más práctico, al menos, mucho más reconfortante.

    Bué…me voy, que llego tarde, seguramente, a algún lugar.

  10. Miguel Buján dijo:

    ¡Será antropófago el tipo!..o quizás un mileurista…

  11. Pipo Rodriguez dijo:

    Hola Manuel !!! donde esté la tienda del pueblo que se quite el “hipermega-centro-comercial” , el relax de la tienda, la conversación y el trato son mucho mejores que el estrés del “hipermeg….caca..” , me quedo con la tienda, aunque tengo que ir centro comercial!! Saludos :D

    • Manuel Guisande dijo:

      Hola Pipo: Y además la de la tienda te fía, que en un hiper… nada de nada. No hay como la tienda y la tienda/tasca… ni te cuento. Un abrazo

  12. isabelita dijo:

    Hola Manuer! Yo es que a ese tipo de centro procuro no ir salvo caso de extrema necesidad; es decir, como si no te queda otra que ir por urgencias al Chuac (antes Juan Canalejo). Sí, y es que yo, que no sé si es que no soy muy lista, me pierdo, soy vueltas en redondo, sé que entro por una puerta, pero, ay amigo, y ahora? como salgo yo de aquí, porque sí, mucha escalera mecánica de esas pero, destino? Y pregunto porque ya no puedo más y estoy a punto de tener una crisis de angustia: pues nada, das la vuelta por allí y tienes unas escaleras pero……… justo son las que suben y yo lo que quiero es bajar y no hay tu tía. Porque si es al contrario, o sea, quiero subir y bajan, pues ya lo intenté, a toda pastilla y con mucha gente mirándome, cosa que no podía comprender, tu me entiendes Manuer? Es fin, Voy a buscar por aqui una visera, que me suena de haber visto una bastante mona de “Pinturas Agapito” y me voy pa tu aldea, que desde luego me siento mas identificada.

    P.D. Te he de mirar por una que tengo por ahí de “Funeraria Martínez” que tiene unos colores muy alegres p’al verano.

    Un beso.

    • Manuel Guisande dijo:

      Hola Isabelita: Buena costumbre esa de entrar en el blog, que es bueno para tu salud, que así ves que todos estamos igual. Pues si vas a Ikea te lo juro que sí que te da angustia porque en cuanto entras no hay vuelta atás, a recorrer todas las instalaciones y sin ver ni una salida de de emergencia, que eso para mí que es ilegal, pero totalmente ilegal. Yo nunca tuve clautrofobia, el único clautro el de la Unversidad, pero Ikea… ikea me supera, no puedo ir. Nada, bucas la gorrilla esa que me la pongo. Un beso y sigue con esa sana costumbre de pasarte por aquí. Un beso

  13. SOLE dijo:

    Manuel!!!!
    Uffff…..Sientes el mismo agobio que yo…..Prefiero recorrer,,,las tienditas antes de meterme en esas aglomeraciones…donde falta el aire..
    Gracias por invitarme …es un placer leerte….pones una sonrisa en la cara.
    Un beso

    • Manuel Guisande dijo:

      Hola Sole: Supongo que eres nueva en el blos, si así es…. Bienvenida y que lo pases bien con la gentuza que oulula por aquí, que es genial. Pues sin te hago sonreír… no puedo pedir más. Un beso y, eso bienvenida

  14. Isabelita dijo:

    Pues verás, que me ha venido un recuerdo con eso que dices de IKEA. A mí me paso una cosa parecida en el Vaticano. Un calor de justicia, recorriendo todas las salas de museo Vaticano, pasando como sardinas en lata por unos pasillos de los que no podías salirte y allí todos apretujados, y aquello que no tenía fin. Pues bien, llegamos a una especie de descansillo con un par de bancos y ventanas y ete aqui que la presente dice a sus acompañantes: seguir vosotras que yo ya no puedo más, que afogo. Pero, como eran muy buenas se quedaron allí conmigo. En esto que vienen unos guardias y que si llamaban al médico de allí, y pensé yo, vamos, ni de coña, que igual me meten en una cama gemela con Su Santidad. Menos mal que era sábado y cerraban a las 2, que sino ya echaba la tarde allí. Es más, la gente pasaba y me tocaba, como si fuera una santa ó yo que sé. Uno que era médico me abrió un ojo y me dijo: no te pasa nada, ahí te quedas….
    Al final llegamos a la Sixtina de marras y yo casi ni me entero. No quise volver a ver ningún museo. Yo en la calle, tranquilita.
    De aquellas aún no existía IKEA, pero….quién te dice a tí, Manuer, que no fué idea del Papa Voy-tila ó al menos está inspirado en ese monumento?

    Bueno, un besiño.

    • Manuel Guisande dijo:

      Hola Isabelita: Podía haber aprovechado y poner un cepillo, a ver si te dejaban algo o decir que eras milagreira. Oye el que te abrió el ojo era médico o se quiso aprovechar, total estando allí seguro que no era pecado… pues me haces dudar si lo de Ikea está inspirado en la Sixtina esa. Espere que piense. ummm umm ummm umm, ¡¡¡¡¡ naturalmente que está inspirado, naturalmente !!!!!, la culpa es del Vaticano como no, ay la Iglesia…. es que está en todo, en todo. Un beso

  15. Juan Garza dijo:

    Mr Manuel Guisande su blog es muy relajante lleno de calor humano, a lo que se esta pasando con las crisis esto es como un alivio a la mente. Gusto de conocerlo aqui en el ciber.

    • Manuel Guisande dijo:

      Hola Juan Garza: Pues muchas gracias por tus palabras. Es lo que pretendo con el blog, que la gente sonría, aunque a veces amigo Julio raje porque me superan las situaciones, pero por lo general solo busco una sonrisa cómplice. Si lo consigo, no pretendo más. Gracias, bienvenido y espero verte más por aquí.

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